Ojalá te vieras con los OJOS QUE YO TE VEO.
Ojalá comprendieras que no hay nada malo en ti, que lo que no te gusta a ti puede maravillar a otros y no es que sea más importante lo que le suceda al otro y no a ti. No, no, se trata de tu juicio y esa manía recurrente de señalarte al espejo.
Ojalá te vieras con los ojos que yo te veo, y comenzarías a ver los defectos como heridas de guerra y en lugar de rechazarlas podrías aceptarlas y comprender que lo que es, es. Que hay cosas que son cómo son y no serán nunca como tú quieres que sean. No luches contra eso, sólo acéptalo.
Mmm… sí de eso se trata de la ACEPTACION, del temita que vienes esquivando hace tiempo y no entiendo por qué, ¿A qué le tienes miedo? Tranqui, no es necesario que respondas.
Ojalá te vieras con los ojos que yo te veo, y te juro que invitarías a cada uno de tus miedos a cenar para mirarlos a los ojos y decirles: – YA NO TE TENGO MIEDO – o al menos recordarles que TÚ no eres esos miedos.
Ojalá te vieras con los ojos que yo te veo, los ojos de amor, aceptación, compasión, los del interior: porque como ya sabes, lo que es afuera es adentro y lo que es adentro es afuera, y te juro que la felicidad te luce increíble, cómo es que no lo notas.
Ojalá te vieras con los ojos que yo te veo y dejarías de ver el error cómo un fracaso, sino más bien como un obstáculo más de los muchos que has atravesado y aquí estás entera con tu valentía a flor de piel.
Por favor siéntate, cierra los ojos e invita a tus defectos, a tus miedos, a tus errores, a tus fracasos; ahora respiremos juntas y vibremos en AMOR.
Permítete entonces verte con esos OJOS: lo que ven más allá de lo aparente, de los juicios y prejuicios y siéntete que eres un hermoso milagro, que eres magia, que eres creatividad que eres luz y desde ahí, entonces DESPERTAR: ABRIR LOS OJOS, pero está vez de VERDAD.
Lelén
